Durante el 2009, uno de los mayores reclamos de inmobiliarios, constructores y desarrolladores fue el lanzamiento de una línea de créditos accesible para la clase media y así reactivar el sector y lograr el ingreso al mercado de una parte de la sociedad que hoy en día no puede adquirir su vivienda.
Este reclamo se pudo escuchar en diferentes oportunidades, tanto desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) como desde la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) el pedido fue constante y hasta se diagramaron posibilidades para esta línea crediticia.
Fernando Esquerro, presidente de la AEV, utilizó una frase ya característica en él que refleja este reclamo: “Argentina es un país donde una licuadora se compra en cuotas y una vivienda se paga al contado. La vivienda es el bien más importante que tienen los seres humanos y obviamente deben comprarse con una financiación a largo plazo”.
Sin embargo, el reclamo no quedó solo en palabras, sino que desde la AEV presentaron un plan de créditos a largo plazo. El cuadro comparativo entre el crédito del Banco Hipotecario, el Banco Ciudad y los formulados por la AEV, tomando en cuenta un préstamo a 15 años, para la adquisición de una vivienda de 70 metros cuadrados, valuada en 98 mil dólares, y con la financiación del 70 por ciento, en el Ciudad el ingreso necesario para una familia sería de 14.244 pesos mensuales para pagar una cuota de 4.267, mientras que en el Hipotecario se necesitarían 13.274 para abonar una cuota de 3.982.
Por su parte, la AEV propone dos créditos, a 15 y 25 años, con una tasa del 4 por ciento, y se necesitaría entre 6.500 y 4.500 pesos mensuales (según el plazo del financiamiento). De esta manera, de 800.000 a 1.200.000 familias podrían acceder a la vivienda.
Otro modelo a tener en cuenta, son los créditos promovidos por el Banco de la Provincia de Córdoba, que según nos afirmó Horacio José Parga Villada, presidente de Grupo Edisur, desde mediados del 2009 el banco lanzó una línea especial con el objetivo de ractivar al sector de la construcción. Este plan es para la adquisición de la primera vivienda, y corresponde a un préstamo de 50 mil dólares, en pesos, a treinta años al siete por ciento anual. “Si uno toma 50 mil dólares termina pagando una cuota de mil quinientos pesos fija por treinta años. El total de la vivienda entre tierra y construcción no puede superar los 120 mil dólares. Ha tenido un éxito total, ya se han colocado cerca de 150 millones de dólares”, remarcó Villada.
Por último, Néstor Walenten, presidente de la CIA y uno de los máximos referentes del sector inmobiliario, hizo hincapié en la necesidad de la financiación: “A la clase media le es virtualmente imposible poder acceder a la primera vivienda a través de estos créditos -en referencia a los del Banco Hipotecario-. Por lo que me parece que la línea de créditos no satisface ninguna expectativa en función de las altísimas tasas de interes”.
Fuente: Argenprop |
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